Dos cabezas piensan más que una
Basado en un escrito por David VogeleerEs un antiguo dicho y algo obvio: significa que dos personas tienen más oportunidades de resolver un problema que sólo una de ellas. Esto puede parecer obvio para cualquiera que lo lea, pero se sorprendería del número de empresas desarolladoras de software que no creen en esto.
Open source (FLOSS) es mucho más que una simple palabrilla tecnológica, es una manera de pensar sobre la propiedad intelectual. La acción de programar (coding en inglés), es básicamente agrupar y ordenar palabras clave específicas que, eventualmente, se traducen sencillamente a 0's y 1's. Nadie posee realmente este código, en realidad sólo lo escriben. El código puede ser patentado, pero no sin cierta dificultad; es complicado probar que has sido la primera persona en crear las ideas que están tras el código.Todo comenzó hace tiempo cuando los ordenadores aún no eran “personales”, cuando programar en ocasiones significaba introducir tarjetas con unos agujeros especiales en las ranuras de los ordenadores de entonces, en lugar de utilizar el teclado, como hacemos hoy. Cuando IBM compró PC-DOS a Microsoft para convertirlo en el sistema operativo para su nuevo ordenador, muchos pensaron que había similitudes entre este PC-DOS y los sistemas CP/M. Y PC-DOS, por si mismo, no era realmente un producto de Microsoft, ya que lo habían comprado por sólo $50,000. Fue el primer intento de Microsoft en hacerse con un sistema operativo.
Volviendo a los tiempos recientes, en los que Microsoft no sólo posee la mayoría del market share en sistemas operativos, también en software de aplicaciones, sin olvidar la guerra de navegadores. ¿Esto significa que ellos hacen el mejor producto o, ni siquiera, el más barato? Claramente no. Si ellos hicieran el mejor, o siquiera el más barato de los productos, entonces por qué se preocuparían ahora por Linux?
Actualmente hay -listas para ser bajadas e instaladas- diversas versiones del sistema operativo open-source Linux. Muchas de estas distribuciones (o “distros” en el lenguaje de la comunidad) han nacido con la intención de convertirse en una alternativa fácil de usar por los usuarios y, al mismo tiempo, ofrecer la posibilidad de ver y cambiar el código fuente con el que están hechas para satisfacer necesidades individuales o simplemente para chapucear.
Linux, que tiene miles de desarrolladores constantemente mejorando el sistema base, sencillamente para pasar el testigo a la siguiente persona que quiera continuar las mejoras, no los tiene de empleados. Por otro lado, las únicas personas que ven el código fuente de los productos de Microsoft -y otras empresas que trabajan con código cerrado- son únicamente sus propios desarrolladores. Lo hacen así porque no quieren difundir sus “secretos”. Es fácil ver cómo Linux no sólo ha mejorado exponencialmente, sino que han surgido, igualmente, numerosas versiones.
Hasta ahora hemos hablado de lo que es el código abierto (open source), quien lo usa y por qué, y quién no lo usa. Curiosamente, este estado de cosas puede trasladarse también al mundo de Adobe Flash.
La mayoría conoce que Flash (originalmente llamado Future Splash), al principio, no fue pensado para pasar de ser mucho más que una herramienta de animación vectorial. Cuando Macromedia lo compró y le cambió el nombre, tenía una idea diferente en mente. En Flash 4, un lenguaje nuevo comenzó a tomar forma a través del ActionScript. Entonces, en Flash MX, el software finalmente evolucionó de ser la sencilla herramienta de animación de vectores con algún código a una potente herramienta de desarrollo de aplicaciones para la web. Todo el código generado para aplicaciones hechas en Flash se encuentra en los archivos .fla que genera la herramienta de desarrollo y hay, incluso, programas que pueden extraer este código y otros datos directamente de los archivos .swf compilados que son los que vemos en la web.
Pero olvidémonos -quizá por un momento- de la posibilidad de robar el codigo de los .swf, cuando tenemos sitios como Flashkit, que ofrecen toneladas gratis de archivos .fla open source para que puedas ver cómo funcionan las cosas y de qué están hechas. Ofrecen incluso tutoriales que muestran cómo la gente hace lo que hace. En general, la comunidad Flash es bastante única en cómo llevan el tema de los archivos de código (.fla) y los ambientes open source en general. Cuando tienes a alguien considerado de los mejores desarrolladores de Flash en el mundo que publica su código fuente y muestra cómo hace las cosas que hace, no sólo en los libros que escriben, también en sus sitios personales, ese tipo de compromiso con la comunidad salpica a todo el mundo.
Incluso una de las características más importantes lanzadas por Flash MX, los componentes, es open source. Cada componente que se instala en Flash permite acceso a su código fuente y a hacer los cambios que se consideren pertinentes. Esto fue parte de la estrategia de Marcomedia: el mantener componentes de interfaz de usuario abiertos al desarrollo y el perfeccionamiento.
Este no ha sido el único paso que Macromedia (ahora Adobe) dió hacia la comunidad de código abierto; también han publicado las especificaciones del formato SWF, permitiendo que otros programas puedan crear aplicaciones exportadas para el reproductor Flash y ahora Flex 2.
Se están haciendo considerables esfuerzos para desarrollar productos de código abierto similares al reproductor Flash como Gnash, hay una gran comunidad detrás de proyectos de código abierto para flash en OsFlash, que difunde geniales proyectos como MTASC y el ambicioso http://haxe.org/.
Aún así, existen aún reticencias a la hora de apoyar completamente proyectos de código abierto. Un ejemplo claro: Adobe va muy poco a poco en cuanto a intenciones de liberar el código de Flash Player y es que no se puede olvidar que las leyes de la empresa son diferentes a las de la comunidad.
Así como algunas empresas -entre ellas Adobe-, se han visto en la situación de liberar parte de sus “secretos” a la comunidad para mantener sus productos a flote, veremos, en un futuro no muy lejano, cómo esta estrategia será la que impere en el desarrollo de las soluciones que están por venir.
Como se puede observar, la estrategia de código abierto ha impulsado a proyectos, como Linux, rápidamente a través de estadios de desarrollo, ofreciendo el código a todo el que quiera verlo y mejorarlo. El aceptar esta manera de hacer y pensar a través de las diversas comunidades de software parece demostrar, con solidez, ser una opción de éxito, extensamente demostrado con Flash convirtiéndose en la opción de-facto para aplicaciones web más y más cada día. Incluso Adobe da soporte a la comunidad, poniendo a disposición de todos muchos de sus empleados a través de sus blogs.
Así que, recuerda, la próxima vez que tengas un problema con un script, ve a la comunidad, probablemente ellos lo hayan visto antes.
1 comment:
Muy buen comentario.
Un cordial saludo.
Carlos.
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